lunes, 21 de mayo de 2007

Filosofía

La filosofía no es sólo la racionalidad o sólo la experiencia. Filosofía es mucho más que la denigrada concepción popular: "Pensar". Y sí, filosofar es pensar, pero no todo el que piensa es filósofo.
Nos vamos (muy a mi estilo filológico-etimológico) a las raíces de la palabra. Filos (fili) significa amor, y sofía: sabiduría. Así pues, filosofía es el amor a la sabiduría. Siendo así, filosofía no es una característica de solamente pensar o solamente ser un ser racional y buscar la verdad por intelección, sino también ser una persona, un ser humano como tú y como yo, que siente y se apasiona.
El verdadero amante de la filosofía, sabe pensar, pero también sentir. Y como siente, puede apasionarse, puede deleitarse frenéticamente con la sabiduría, y puede amar al saber... Eso es filosofía.
Lo demás... es pensar.

rocker/MATC

Pues aqui les pongo un pequeño texto de un gran amigo mío, que, sin ser filósofo de carrera o de estudios, es un gran filósofo de la vida de a diario. Creo que expresa cabalmente lo que es un filósofo, como se siente un filósofo. Una disculpa por el plagio, compañero, pero creo que vale la pena que lo ponga en este espacio.

1 comentario:

rocker/MATC dijo...

Pos presente!! Presente yo y presentes ustedes, ¿qué más presentación quieren?... Pues antes que nada un agradecimiento de todo corazón al escritor de este blog estimulado por diversos hongos y medicamentos controlados-- Ajem... es decir, de este blog creado por el infinito placer que provoca la sabiduría. La verdad, lic, es que no me acordaba de este escrito. Ya casi no le hago caso a los textos del blog de MSN. De hecho, nomás lo he visto recientemente por las fotos que subí de la Lanzaparty... bueno. Pues de nuevo muchas gracias por el plagio... que si es por mí, plagie una y dos y mil veces. Como diría Mario Jiménez... la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la usa. Y en lo que a mí y a mis garabatos dizque poéticos respecta, que así sea. Diría también Alberto Cortez: Hasta que el pueblo no las cuenta, las coplas coplas no son. Y de nuevo acierta. Y usted sabe, mi estimado amigo, la poesía no es poesía hasta que no es siquiera rozada por los labios de una mujer. Gracias por la cita, y sigamos amando la sabiduría.

El pendejo ese que está revolviendo circuitos con poesía, un buen vino y una guitarrita afinada, rota y vieja, pero eso sí, bien fiel.

Rúbrica.