Si fuera a sugerir que entre la Tierra y Marte hay una taza de té moviéndose alrededor del sol en una orbita elíptica, nadie podría negar mi afirmación siempre que tuviera el cuidado de añadir que la taza es demasiado pequeña como para ser revelada por nuestros más poderosos telescopios. Pero si fuera más allá y dijera que, dado que mi afirmación no puede ser refutada, es una intolerable presunción de la razón humana dudar de ella, se pensará, con razón, que estoy diciendo tonterías. Si, sin embargo, la existencia de esta taza de té fuera afirmada en libros antiguos, que se enseñan como verdad sagrada cada domingo, y se insertan en las mentes de los niños en la escuela, la reticencia a creer en su existencia se convertiría en un signo de excentricidad y el reticente en cuestión sería etiquetado para recibir las atenciones de un psiquiatra en una era iluminada o del inquisidor en una época anterior.
Bertrand Russell
Antes que nada quisiera aclarar que, pese a lo dicho en el texto anterior, no es mi intención destruir la fe de nadie. Lo que si quisiera hacer notar es que, al menos desde el punto de vista filosófico, la existencia de Dios es una realidad perfectamente discutible, y, a mi parecer, la religión no debe vulnerar este fuero por más que confíe en las sagradas escrituras, la tradición o cualquier fuente de conocimiento religioso. La fe tiene sus caminos, y la filosofía los suyos. Para algunos podrán resultar complementarias, pero jamás podrán mezclarse. No podemos tampoco reprochar a nadie el no ser religioso. Acusar a alguien de no tener fe es lo mismo que acusar a alguien de tenerla: Una intolerable presunción. Quien quiera pensar, que lo haga. Quien quiera creer, adelante. Quien quiera hacer ambas cosas, perfecto. Pero no podemos pretender que los demás hagan lo mismo sólo por que nosotros lo hacemos.
Dios no es ninguna taza de te, y se pudieran esgrimir muchos más argumentos en favor de su existencia que de la de dicha taza, pero en última instancia la incertidumbre es, a mi parecer y desde la filosofía, inevitable en esta cuestión. Puede haber quien encuentre en la religión verdades que la filosofía no puede dar, y si está dispuesto a aceptarlas aunque no sean demostrables, está en el mayor de sus derechos. Pero no olvidemos que también lo está aquel que no las acepta. El diálogo abierto, sincero y respetuoso será siempre la mejor alternativa.
DERT
3 comentarios:
Pos el señor Russell tiene mucho de razón. Es cierto que todos creemos en esas cosas que se escribieron hace un chingo de tiempo y nos las tragamos como aire, pero no se le ocurra a alguien decir que no es cierto porque se hace un enemigo público, un mártir o un ícono pop. Ahora bien, Russell pone un excelente ejemplo. Si se le ocurre decir algo y le da un fundamento científico (o por lo menos que lo parezca) ya es creíble. Lo mismo pasa con el conocimiento religioso. Tenemos que ser capaces de poner en tela de juicio todo aquello que no nos satisfaga, dejando completamente de lado gustos y demás subjetividades, que pueden a su vez derivarse en aferre o terquedad y entonces sí, ya valió para pura madre. Excelente escrito, aunque sí lo diluiste mucho con tu comentario conciliador. Mejor así. Luego se escandalizan. Saludos afectuosos
El Inge
Fuera del escandalo que este escrito pueda causar... Nos enseñan desdep pekenios tantas kosas ke kreemos ke son ciertas, o como yo personalmente.. a los 5 año te tragas que crees en la religión católica porque es lo k históricamente más se ha comprobado.. NO ES CIERTO.. no podemos estar nisikiera seguros ke lo escrito en los evangelios sea lo ke mateo, marcos, lucas y juan kerian decirnos (y seguro está distorcionado con el toke de kien realmente los eskribió)... menos podemos asegurar k lo ke los evangelistas decian en vdd era lo k jesucristo kería enseniarnos.. y peor.. podemos komprobar ke jesús era más ke un hombre?? Nada podemos hacer kon ello.. sólo nos keda la fé.. esa fe para personalizar las respuestas ke la filosofía nos ha dado (o en su defecto k nos ha hecho deskartar todo lo k nos han enseniado)... esa fe tan maldita ke te obliga a tirarte en un avismo (abismo?) sin fondo.. donde kuando krees ke ia diste el peor golpe, te toka aventarte a otro peor.. asi es la fe mi estimado flojósofo.. pero usté no se apure.. no hay nada en esta vida ke no implike nuestra voluntad.. porke nisikiera se si lo ke llo llamo naranja es el mismo kolor ke tu vez al usar el mismo termino..
Cuidese mucho.. y ojalá... ke decidas tener fe, pero ke no vaiia sola.. k vaiia de la mano kon la sabiduria k bn tienes..
EXITO!!..
Tiendo a creer que, esta cita fue sugerida por la misma cita en otro blog que creo haber leído por ahí... Si no es así entonces las coincidencias fraternales son una taza de té que sí existe y amenaza con dejar de orbitar para venir a partirme la crisma.
Sólo quiero comentar que yo no interpreto la taza como la creencia en Dios, que, como dices habría muchos más argumentos que esgrimir. Yo más bien la interpreto un poco por donde moönîë* (difícil de escribir, ¿que es noruego?). Debo decir que la equivalencia entre la tasa de té y los evangelios, y mas aún el antiguo testamento es, a mi parecer, inestocable.
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