domingo, 2 de diciembre de 2007

Danzón No. 2

Pues estimados visitantes, volviendo a cuestiones musicales, en esta ocasión les comparto algo de buena música mexicana: El Danzón no. 2 de Arturo Márquez, a cargo de la Orquesta sinfónica juventud Simón Bolivar, venezolana, que, dicho sea de paso, es considerada una de las mejores orquestas de América. Su director es el maestro Gustavo Dudamel, también de Venezuela, de apenas 26 años y considerado una revelación musical. Han grabado discos con la Deutsche Grammophon y han dado giras mundiales. Los dejo pues, a cargo del maestro Dudamel con la música del mexicano Arturo Márquez. disfrútenlo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

El mar sigue adelante

Entre tanto guijarro de la orilla
no sabe el mar
en dónde deshacerse

¿Cuándo terminará su infernidad
que lo ciñe a la tierra enemiga
como instrumento de tortura
y no lo deja agonizar
no le otorga un minuto de reposo?

Tigre entre la olarasca
de su absoluta impermanencia
Las vueltas
jamás serán iguales
La prisión
es siempre idéntica a sí misma

Y cada ola quisiera ser la última
quedarse congelada
en la boca de sal y arena
que mudamente
le está diciendo siempre:
Adelante

José Emilio Pacheco

Sublime. Nada más puedo decir

DERT

lunes, 26 de noviembre de 2007

Una taza de té en el espacio

Si fuera a sugerir que entre la Tierra y Marte hay una taza de té moviéndose alrededor del sol en una orbita elíptica, nadie podría negar mi afirmación siempre que tuviera el cuidado de añadir que la taza es demasiado pequeña como para ser revelada por nuestros más poderosos telescopios. Pero si fuera más allá y dijera que, dado que mi afirmación no puede ser refutada, es una intolerable presunción de la razón humana dudar de ella, se pensará, con razón, que estoy diciendo tonterías. Si, sin embargo, la existencia de esta taza de té fuera afirmada en libros antiguos, que se enseñan como verdad sagrada cada domingo, y se insertan en las mentes de los niños en la escuela, la reticencia a creer en su existencia se convertiría en un signo de excentricidad y el reticente en cuestión sería etiquetado para recibir las atenciones de un psiquiatra en una era iluminada o del inquisidor en una época anterior.

Bertrand Russell

Antes que nada quisiera aclarar que, pese a lo dicho en el texto anterior, no es mi intención destruir la fe de nadie. Lo que si quisiera hacer notar es que, al menos desde el punto de vista filosófico, la existencia de Dios es una realidad perfectamente discutible, y, a mi parecer, la religión no debe vulnerar este fuero por más que confíe en las sagradas escrituras, la tradición o cualquier fuente de conocimiento religioso. La fe tiene sus caminos, y la filosofía los suyos. Para algunos podrán resultar complementarias, pero jamás podrán mezclarse. No podemos tampoco reprochar a nadie el no ser religioso. Acusar a alguien de no tener fe es lo mismo que acusar a alguien de tenerla: Una intolerable presunción. Quien quiera pensar, que lo haga. Quien quiera creer, adelante. Quien quiera hacer ambas cosas, perfecto. Pero no podemos pretender que los demás hagan lo mismo sólo por que nosotros lo hacemos.
Dios no es ninguna taza de te, y se pudieran esgrimir muchos más argumentos en favor de su existencia que de la de dicha taza, pero en última instancia la incertidumbre es, a mi parecer y desde la filosofía, inevitable en esta cuestión. Puede haber quien encuentre en la religión verdades que la filosofía no puede dar, y si está dispuesto a aceptarlas aunque no sean demostrables, está en el mayor de sus derechos. Pero no olvidemos que también lo está aquel que no las acepta. El diálogo abierto, sincero y respetuoso será siempre la mejor alternativa.

DERT

miércoles, 21 de noviembre de 2007

La Novena

Para cerrar con el ciclo beethoveniano, les dejo la incomparable, majestuosa e imponente Novena sinfonía "Coral". Para aquellos que quieran ver y escuchar sólamente el famosísimo cuarto movimiento (la "Oda a la alegría"), pueden hacer click en el segundo video (de todos modos se tendrán que chutar una parte del tercer movimiento), pero recomiendo de corazón que la escuchen toda, aunque sea por partes. Es una gran obra maestra. Como es costumbre en este ciclo sinfónico, la conducción e interpretación corren a cargo de Herbert Von Karajan y la Filarmónica de Berlín. Con ustedes, Ludwig Van Beethoven.



Requiem en Mi menor (Prima pars)

Introitus

¿Donde está la esperanza? ¿Ha donde han ido los sueños? ¿Podemos aún soñar? Ningún anhelo ha sido realizado, y ninguna flor ha florecido (tantas habían sido plantadas). Ha muerto Morfeo, ha muerto Apolo. Los grandes gigantes han caido, se han desvanecido, como se desvanecen las estrellas al amanecer. Las hormigas ya no marchan en fila, han perdido el hormiguero. Las tinieblas nos cubren los ojos, caminamos como ciegos en la bruma.
¿Y donde estás Tú? Has muerto también, hace tiempo que alguien lo proclamó.
Se oscurecen los cielos, las aguas se tiñen de sangre. La plaga se ha esparcido, está devorando la Tierra. Las musas se encuentran adormiladas, parecen estar enfermas. Dionisos se encuentra ebrio e inconsciente, vomitando su propia inmundicia... Atenea se ha vuelto loca. Todo parece estar muerto.

Requiem aeternam donna eis domine...

DERT

jueves, 8 de noviembre de 2007

La Sexta

Una vez más, llega el genio de Bonn, el gran Beethoven, interpretado por el maestro Karajan y su Filarmónica de Berlín. Ahora les dejo la Sexta sinfonía, la "Pastoral". Muy diferente de la quinta pero igual de sublime. Deleiten sus oidos.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

De Nihilo

Contesta... por favor contesta... ¿Donde? ¿De donde me contestarás? ¿En donde estás? Heme aquí hablandote, buscándote, suplicándote... Pero tu no dices nada, es como si no estuvieras... es que en realidad no estás. ¿Cómo saberlo? ¿Como saber si es inútil? ¿Cómo saber si no estoy solo? ¿Cómo saber si no soy un simple loco que habla a solas con la nada? Eres la esperanza más grande y sin embargo la más falsa... No, no puede ser así, yo te necesito y tú tienes que estarme escuchando. Por eso te hablo, porque muy dentro de mí se que sigues aquí... O quizás sólo me engañe a mismo. Quizás sólo eres la solución que le he dado a mi vacio existencial, quizás sólo me haces sentir bien... quizás no eres más que otro cuento para dormir. Y si no es así, ¿Entonces por que estoy tán sólo? Si me amas tanto, ¿Por que no te encuentras en mi oscuridad? ¿Por qué no estás junto a mi?... Quizás porque, como otras de las grandes cosas en mi vida, eres un sueño que me ayuda a vivir en este triste mundo. ¡Sujétame! ¡No me dejes caer! ¡No me dejes sólo con mi angustia! ¡Sálvame! ¡Tú debes salvarme!... Sin tí estoy perdido, solo... Sin sentido... Por eso te hablo, por eso intento encontrarte en el vacio, por eso es que converso con la nada... la nada o el todo... es la simple apuesta de un ser humano angustiado.

DERT
Homenaje a Blaise Pascal

jueves, 25 de octubre de 2007

Rima VIII

Cuando miro el azul horizonte
perderse a lo lejos,
al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto;
me parece posible arrancarme
del mísero suelo
y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.

Cuando miro de noche en el fondo
oscuro del cielo
las estrellas temblar como ardientes
pupilas de fuego;
me parece posible a do brillan
subir en un vuelo,
y anegarme en su luz, y con ellas
en lumbre encendido
fundirme en un beso.

En el mar en la duda en que bogo
ni aún sé lo que creo;
sin embargo estas ansias me dicen
que yo llevo algo
divino aquí dentro.

Gustavo Adolfo Bécquer

He aquí mi rima favorita de Bécquer, poeta que admiro y al que le tome gusto hace ya un buen tiempo. Queda ahí para que la lean y, en su caso, la disfruten.

DERT

jueves, 11 de octubre de 2007

La Quinta

La mítica, la famosa, la grandiosa Sinfonía no. 5 del gran Ludwig van Beethoven. En la batuta, uno de los directores más famosos de la historia: El maestro Herbert von Karajan, y la Orquesta filarmónica de Berlín. Disfrútenla.



martes, 9 de octubre de 2007

Somno

Una bofetada me despierta de un sueño del que creía haber despertado ya. Un horrible y angustioso momento de desesperación, y un minuto más tarde estoy dormido de nuevo. Y de nuevo los sueños... sueños largos, sueños que llegan hasta donde pueden ver mis ojos, y quizás algo más allá. Lo disfruto mientras dure, antes de que me vuelvan a dar una bofetada y de nuevo tenga que despertar. Sí, despertar... maldito estado de lucidez, maldita claridad de conciencia. Preferiría haber dormido siempre... Entre más tiempo estoy despierto, más es la angustia, más es el temor, y mayor mi desesperación... Mejor dormir... sí, dormir... imaginar que nada existe, sólo lo que en mis sueños yo quiera que exista, y nada me perturba. Al diablo con la realidad, al diablo con todo el terrible sufrimirento de ver las cosas con claridad... prefiero mi somnolencia fantasiosa que la crudeza del mundo real... prefiero morir en un sueño que vivir en la tormenta de la conciencia.

DERT

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Ser lo que seremos

Fragmento de "¿Que es la filosofía?" de Ortega y Gasset

En la hondura donde ahora estamos nos aparece el vivir como un sentirnos forzados a decidir lo que vamos a ser. Ya no nos contentaremos con decir, como al principio: vida es lo que hacemos, es el conjunto de nuestras ocupaciones con las cosas del mundo, porque hemos advertido que todo ese hacer y esas ocupaciones no nos vienen automáticamente, mecánicamente impuestas, como el repertorio de discos al gramófono, sino que son decididas por nosotros, que este ser decida es lo que tienen de vida: la ejecución es, en gran parte, mecánica. El gran hecho fundamental con que deseaba poner a ustedes en contacto está ya ahí, lo hemos expresado ya: vivir es constantemente decidir lo que vamos a ser. ¿No perciben la fabulosa paradoja que esto encierra?. ¡Un ser que consiste, más que en lo que es, en lo que va a ser, por tanto, en lo que aún no es!. Pues esta esencial, abismática paradoja, es nuestra vida.

José Ortega y Gasset

Una contribución mas de un maestro. He aquí una explicación simple de lo que para el existencialismo es la vida humana, expresada con el tan singular estilo de Ortega. Queda ahí para la reflexión. Saludos y gracias a los lectores de este su espacio.

DERT

jueves, 13 de septiembre de 2007

Yo y la humanidad

En filosofía, y naturalmente también en ciencias sociales, ha existido siempre el problema de la sociedad: ¿Qué es lo social? ¿Como es que el hombre se encuentra inserto en eso que llamamos sociedad? ¿Cómo afecta la sociedad al individuo? Ya desde la filosofía antigua se dio, o se intentó dar, respuestas a estas preguntas, y no es tanto mi intención en esta ocasión reflexionar al respecto como resaltar un aspecto importante en el hombre en sociedad.
Este aspecto al que me refiero es el de lo queme ha dado por llamar corresponsabilidad humana. Creo que hablar sobre esta cuestión resultara muy provechoso en este momento histórico, pues nos encontramos, en mi opinión, ante cierta exaltación del individualismo, o más bien dicho, del yoismo, en el que lo importante no es otra cosa que lo que a mi me pase, lo que yo piense, lo que yo viva, lo que yo goce, lo que yo sufra. A veces, esto nos impulsa a vivir como si la sociedad y el mundo existieran en función de nosotros, como si cada quien fuera el eje de su propio universo. Nos hace falta un poco de conciencia del todo, un poco darnos cuenta que en el mundo no todo soy yo y no todo esta referido a mi. Ciertamente, el hombre siempre observará desde su yo el universo, no podría ser de otra forma, pero esto no implica que cada quien se ponga como centro del mundo. Nos falta conciencia, diría yo, de humanidad. Una conciencia del nosotros. ¿Por qué? ¿Que podrían importarme a mi los demás? ¿No basta acaso con que yo viva y sea feliz? Finalmente, lo único que tenemos como humanos es la propia vida y nada más.
Ciertamente es así, pero la vida de cada quien esta intrínsecamente ligada a la vida de los demás. Como lo han hecho notar ya muchos filósofos (Tomás de Aquino, Zubiri, entre otros), el hombre es un ser primaria y constitutivamente social, y todo lo que es social, es humano. No se puede entender al hombre sin los demás, comenzando por que de ello pende su existencia misma, su vida, todo lo que hace, todo lo que aprende, todo lo que disfruta, todo lo que recibe y da, todo lo que vive, todo lo que es. El hombre es, pues, parte de una humanidad, parte de un todo más grande que el, y a la vez ese todo es parte importantísima y primordial de si mismo.
Hablamos aquí de humanidad, no de sociedad, por que aunque la esfera de acción de cada quien es una sociedad determinada, las sociedades son todas parte del todo de la humanidad, que es toda cultura, toda entidad política, toda religión, toda ciencia, en fin, todo lo humano, y todos lo seres humanos. Y son todos los seres humanos en esa estrecha interrelación intrínseca. La humanidad son todos los hombres y cada hombre es la humanidad.
A esto me refiero con conciencia del nosotros, del todo humano. Ya no estoy sólo yo, sino yo y todos los demás que son como yo, con los que coexisto y me relaciono de una forma u otra.
Hay que entender también que cada ser humano es tan "yo" como yo mismo, es decir, que cada quien tiene una conciencia propia, una vida propia, un yo propio que es exactamente igual al mio, que sufre, goza, piensa, crea, actúa, aprende, convive, se ríe, en fin, que vive. Esto es la base de la empatía, comprender que cada quien es un ser humano como lo soy yo, y subrayo, como lo soy yo.
Pues bien, es aquí donde encuentra cabida la idea de corresponsabilidad humana: Teniendo en cuenta esta dimensión de humanidad, en la que cada persona es un "yo" tan importante como el mío mismo, creo que debemos darnos cuenta que el desinterés por los demás, o el interesarse en ellos en función de mi propio beneficio y nada más, creo que resulta más perjudicial que conveniente no solo para los demás, sino también para mi mismo. ¿Por qué? Porque la realidad de los demás es también mi realidad, y pretender que yo soy lo único importante en el mundo es pretender estar sólo en el mundo. Los demás son tan importantes en la propia vida como lo es, por ejemplo, el alimentarse. Esto nos lleva la conciencia de responsabilidad común, de corresponsabilidad humana. El hombre, cada quien, es responsable de si mismo, pero también de todos los demás en tanto que depende de ellos como ellos de él. Y ser responsable de los demás es tener esa empatía de ver a los demás como me veo a mi mismo, en mi realidad íntimamente personal, es comprender que esa realidad personal le pertenece a todo ser humano y que, por lo tanto, no soy el centro, no estoy solo, estoy con otros que son como yo, y que dependen de mí tanto como yo de ellos. Y nos encontramos aquí nuevamente con esa dimensión de humanidad, de ese todo formado por los seres humanos y todo lo que les es propio: yo soy responsable, junto con todos los demás, de la humanidad misma, de todo lo que es el hombre, por que ese todo se hace de individuos, del "yo" de cada quien.
¿Pero como incidir en esta humanidad? ¿Como responsabilizarse de ella? Esto se logra desde la propia sociedad en que cada quien vive. De ahí que en un principio habláramos sobre la sociedad. La humanidad está en el hombre en tanto que el hombre está en una sociedad determinada.
He aquí, pues, algo que en mi opinión puede servir para mejorar nuestra existencia, superando el exagerado yoismo, y comprendiendo que responsabilizándonos todos de todos es como lograremos una vida mejor. No soy yo el centro del universo, soy parte de algo que es más grande, pero que a la vez, en definitiva, soy yo mismo.

martes, 28 de agosto de 2007

El viajero

Yo he mirado al más lejano de los horizontes, a la mas lejana de las tierras, allá donde resplandece la estrella de la mañana. Y todo aquello que ví, era como mi imagen en el espejo. La más inmensa llanura, el más profundo de los abismos, la más alta de las montañas, todo soy yo, y yo estoy en todo. He visto a mis ojos mirarse a si mismos al contemplar las estrellas, he visto a mis pies recorrer mi propia piel al caminar por los campos, he probado de mi propia alma al beber el agua de un río. Porque todo aquello que he visto, que he recorrido, que he vivido, lo he vuelto a ver al mirar hacia el horizonte, y me he dado cuenta de que yo mismo me encuentro en ese horizonte, y que lo que hoy soy esta plasmado en todo lugar que he visto.
Sólo puedo caminar con mis pies, sólo puedo ver con mis ojos. Pero mis ojos y mis pies me harán ver y recorrer hasta el más recóndito rincón de la tierra, y me permitirán encontrarme a mi mismo en cada lugar. Y así la tierra se irá convirtiendo en eso que yo soy, y al final de mis días, al morir yo, el mundo se colapsará conmigo. Y existirán otros mundos y otras tierras, quizás aún mas grandiosas. Pero mi mundo, mi tierra, esa se perderá para siempre en las tinieblas del tiempo.

DERT

martes, 21 de agosto de 2007

Pulvis est...

Hasta ahora he vivido como se debe vivir. Ni más ni menos. Si alguien piensa lo contrario, que me muestre una vida mejor, si puede. Yo les aseguro que no existe ser humano en el mundo que tenga una vida mejor que la mía, o mejor que la de cualquier otro. Pues he aquí que todos hemos vivido de la mejor manera posible. Es lo único que podemos hacer, mientras permanecemos narcotizados en el sueño de la libertad y del ser. Una posibilidad, una sola vida, un solo tiro, que siempre da en el blanco, y concluye en el mismo instante que jalas el gatillo. Nada más.

DERT

lunes, 30 de julio de 2007

¿Donde estoy?

¿Donde estoy?
¿Por qué?
Solo, abandonado,
siempre en exilio.

¿Por qué?
¿Qué sucede?
Estoy aquí,
en ninguna parte.

¿Donde estoy?
¿Qué es esto?
No estoy, sólo ilusión.
Estoy sin estar.

¿Por qué?
¿Un sueño?
La más cruda realidad.
La peor pesadilla.

¿Donde estoy?
¿Qué hago aquí?
Nada más es posible.
La única opción.

¿Donde estoy?
Sólo soy.

DERT

miércoles, 25 de julio de 2007

Imaginación, credulidad y razón

(Fragmento de "Of the sceptical and other systems of philosophy", por D. Hume)

This deficiency in our ideas is not, indeed, perceived in common life, nor are we sensible, that in the most usual conjunctions of cause and effect we are as ignorant of the ultimate principle, which binds them together, as in the most unusual and extraordinary. But this proceeds merely from an illusion of the imagination; and the question is, how far we ought to yield to these illusions. This question is very difficult, and reduces us to a very dangerous dilemma, whichever way we answer it. For if we assent to every trivial suggestion of the fancy; beside that these suggestions are often contrary to each other; they lead us into such errors, absurdities, and obscurities, that we must at last become ashamed of our credulity. Nothing is more dangerous to reason than the flights of the imagination, and nothing has been the occasion of more mistakes among philosophers. Men of bright fancies may in this respect be compared to those angels, whom the scripture represents as covering their eyes with their wings. This has already appeared in so many instances, that we may spare ourselves the trouble of enlarging upon it any farther.

David Hume

N. del E.: El texto está en inglés para respetar la lengua del autor.

martes, 10 de julio de 2007

Apología Posmoderna

Mi aún corta experiencia y observación de lo que es nuestro tiempo, me hace pensar que nos ha tocado vivir una época muy extraña. Estamos frente a un mundo que se revuelve y se agita incesantemente frente a nosotros, llevándonos con él, por más que nos queramos mantener fuera de su loco vaivén. Y no me refiero solo al acelerado estilo de vida de estos últimos tiempos. Esta vida acelerada y cambiante parece ser un reflejo de movimientos más profundos. Movimientos culturales, ideológicos, sociales, económicos, etc., que a cada momento van transformando el mundo en algo cada vez más nuevo y diferente. No digo que antes estuviéramos estáticos, sino que ahora parece acelerarse el cambio. Estamos, yo diría, en un punto coyuntural y crítico de este movimiento.
Pues bien, este cambio parece proyectarse en todos los aspectos de la vida humana, pero muy en especial, en el aspecto intelectual y científico. Hoy, las ciencias naturales se enfrentan más que nunca a cuestionamientos que parecen removerlas desde sus más profundos cimientos. Por otro lado, las ciencias humanas y sociales se enfrentan a un cambio, por no decir ausencia, de paradigmas y de estructuras sólidas en las cuales basarse para su reflexión.
En lo que respecta a las ciencias naturales, vemos como conceptos tan tradicionales ya no se sostienen como leyes universales, y se cuestionan los fundamentos mismos de todos los paradigmas fundamentales de la física y la química. En cuanto a la biología, ni aún el genoma descifrado parece suficiente para explicar ciertos fenómenos.
Por otro lado, en las ciencias sociales y humanas, todos los grandes ideales de la modernidad han caído. Ciencias como la sociología y la antropología social descubren sus presupuestos y sus debilidades y se cuestionan a si mismas, en tanto que la filosofía se encuentra ante una ausencia de horizontes claros: En la edad media había un horizonte teológico, en la modernidad un horizonte racional, pero hoy en día ni Dios ni el viejo y gastado logos convencen a nadie, y nos encontramos en un punto en el que no hay una base para la reflexión filosófica.
Esto en lo que concierne al plano intelectual. Pero en el cultural también vemos esta ausencia de grandes paradigmas que orienten nuestra existencia. Por lo menos en occidente, las grandes religiones han perdido fuerza, los sistemas éticos y morales son cuestionados, y los valores que hasta hace poco habían guiado a la humanidad parecen ir muriendo poco a poco. Estamos pues, en un punto de la historia bastante confuso.
Entonces, ¿Qué pasa con el hombre, con cada persona en concreto ante este mundo revuelto y turbio? He aquí que nos encontramos solos, sin nada que nos guíe. Antes creíamos en Dios, teníamos fe. Pero vinieron el racionalismo y el positivismo, y nos dijeron que todo aquello que no se puede probar es falso (o por lo menos no es creíble). Entonces creímos en nuestra razón, y en nuestra infalible ciencia. Pero se mostraron incapaces de explicarnos el mundo en su totalidad. Dejamos de creer en ellas. ¿En que creer entonces? ¿De qué nos sujetamos? ¿Qué hacer, si la religión no convence, la ciencia no llena, la ética y la moral carecen de fundamentos y nos vemos solos en medio de un mar en el que los grandes ideales son sombras difusas que se esfuman con el primer soplo de viento? Estamos ante la nada.
Pues bien, he aquí que esto que a primera vista parece tan terrible y confuso, y expuesto hasta ahora de una forma tan aparentemente pesimista, es una de las mejores cosas que nos puede pasar. Estamos frente a la nada, sí. Pero precisamente por estar frente a la nada es por lo que tenemos posibilidad de movernos hacia donde queramos. No hay camino, estamos frente a un espacio completamente abierto, nada nos limita. Esto nos da la posibilidad de una auténtica autodeterminación, de una verdadera libertad. No hay nada que nos diga el “cómo”, sino que tenemos el campo libre para decidir ese “cómo”.
En esta turbulenta época cada quien ha de construirse sus paradigmas, si es que quiere construirse alguno. Cada quien puede trazar su camino, cada quien puede decidir lo que es. Se puede optar por ser persona de fe, de razón, de acción, de trabajo, de todas estas cosas juntas o de ninguna de ellas. Podemos decidir hacia donde ir, como pensar, en que creer, como actuar. Tenemos la posibilidad de ser libres, de ser cada quien.
Es importante aclarar que no es esta un invitación al relativismo total, sino a un responsable ejercicio de nuestra libertad. El diálogo es fundamental en esto. No podemos ignorar a los demás, pues hacerlo conduciría inevitablemente al conflicto. Pero podemos decidir nosotros mismos y decidir con los demás, siempre dialogando, y respetando la autodeterminación, es decir, las decisiones, de cada persona. Vivir la libertad es también vivir y respetar la libertad de los demás. Y esto no se consigue ni confrontándonos con otros ni ignorándolos. Somos seres sociales y es fundamental que caminemos con los otros, en constante y estrecha comunicación, sin que esto implique que dependamos absolutamente de otros.
Vivimos una época privilegiada, a pesar de lo confusa y difícil que pudiera parecer. En mi opinión muy personal, no durará mucho (pues el hombre es un animal de paradigmas, que los construye y los destruye para construir otros nuevos). Así que aprovechémosla. Vivamos cada quien nuestras convicciones, nuestras ideas, nuestros valores, y cambiémoslos si así lo queremos. Vivamos libres.
DERT

lunes, 25 de junio de 2007

Poeta

(Fragmento de "Qué es la literatura", de Sartre)

"El poeta en cada palabra, por el solo efecto de la actitud poética, realiza las metáforas en las que soñaba Picasso cuando deseaba hacer una caja de fósforos que fuera toda ella un murciélago sin dejar de ser una caja de fósforos. Florencia es ciudad, flor y mujer y es también ciudad-flor, ciudad-mujer y muchacha-flor. Y el extraño objeto que se muestra así posee la liquidez del río y el dulce ardor leonado del oro, y, para terminar, se abandona con decencia, y prolonga indefinidamente, por medio del debilitamiento continuo la e muda, su sereno regocijo saturado de reservas. A esto ha de añadirse el esfuerzo insidioso de la biografía. Para mí, Florencia es también cierta mujer, una actriz norteamericana que actuaba en las películas mudas de mi infancia y de la que he olvidado todo, salvo que era larga como un guante de baile, que siempre estaba un poco cansada y era casta, que siempre representaba papeles de esposa incomprendida y que se llamaba Florencia y yo la amaba. Porque la palabra, que arranca al prosista de sí mismo y lo lanza al mundo, devuelve al poeta, como un espejo, su propia imagen."

Jean-Paul Sartre

Sin comentarios. Juzguen ustedes, los buenos literatos (si quieren juzgar, claro). Ahí queda.

DERT

jueves, 14 de junio de 2007

El ser que igual y no es

Corrijo, no va contra mi esencia. Es más bien un accidente, o un mal chiste si se quiere, eso de los volados. Como sea, henos aquí. A lo mejor no hay moneda, ni accidentes, ni malos comicos. Igual la suerte esta echada.

miércoles, 13 de junio de 2007

Encuentro casual con Zubiri

Si me encontrara a Zubiri en una situación casual, como por ejemplo, en la parada del camión, probablemente le haría innumerables preguntas, probablemente le pediría que me explicara todas las palabras que su real y pontificia gana le animo a inventarse, y probablemente me ensañaría con el en alguna discusión filosófica (Guardando desde luego el debido respeto de un estudiantillo como yo a un filósofo de su talla). Si le caigo bien, me invitaría un café, nos haríamos buenos amigos, luego sería mi mentor, me convertiría en su hijo intelectual, él se convertiría en la infuencia más fuerte de mi propio pensamiento, sería mi asesor de tesis doctoral (que probablemente versaría sobre la suidad, o alguna otra categoría igual de zubiriana), y finalmente me convertiría en un zubiriano hecho y derecho. O probablemente ni siquiera lo reconocería, de todas formas pocas veces he visto su foto. Lo bueno es que ya se murió.

DERT

martes, 5 de junio de 2007

La golondrina y la joven

(Fragmento del "Diario intimo" de S. Kierkegaard)

"Imaginemos a un pajarillo: por ejemplo, una golondrina enamorada de una jovencita. La golondrina podría, por lo tanto, conocer a la muchacha (por ser diferente a todas las demás), pero la joven no podría distinguir a la golondrina entre cien mil. Imaginad su tormento cuando, a su retorno en primavera, ella dijera: Soy yo, y la joven le respondiera: No puedo reconocerte. En efecto, la golondrina carece de individualidad. De ahí se deduce que la individualidad es el presupuesto básico para amar, la diferencia de la distinción. De ahí se deduce también que la mayoría no puede amar de veras, porque la diferencia de sus propias individualidades es demasiado insignificante. Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la individualidad, mayores son los caracteres distintivos y mayores los rasgos reconocibles. En este profundo sentido se comprende el significado del hebreo: conocer a su mujer, refiriéndose a la unión matrimonial; pero cobra un sentido más profundo en lo que se refiere al alma, al carácter distintivo de la individualidad. "

Sören Kierkegaard

Pues aquí estamos con otra amable e involuntaria cooperación de un filósofo de talla para nuestro espacio (y es que ante mi falta de inspiración, resulta muy práctico y a la vez muy edificante traer a los grandes para que nos compartan su sabiduría). "Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la individualidad": He aqui lo que más rescatable me parece de este texto. No por esto se debe de entender, en mi opinión, que lo que cada quien es se define únicamente por aquello en lo que difiere de los demás, pues no es que Kierkegaard nos invite a ser diferentes, sino más bien a descubrir en cada persona lo que la hace única, lo que la hace individual y distinta. Así tendremos, creo yo, una mayor capacidad de valorar a las personas y aprender de ellas, pues siempre encontraremos riqueza en cualquier ser humano. Podremos, pues, amarnos más.

DERT

lunes, 28 de mayo de 2007

El loco

¿No habéis oído hablar de ese loco que encendió un farol en pleno día y corrió al mercado gritando sin cesar: «¡Busco a Dios!, ¡Busco a Dios!». Como precisamente estaban allí reunidos muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron enormes risotadas. ¿Es que se te ha perdido?, decía uno. ¿Se ha perdido como un niño pequeño?, decía otro. ¿O se ha escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se habrá embarcado? ¿Habrá emigrado? -así gritaban y reían todos alborotadamente. El loco saltó en medio de ellos y los traspasó con su mirada. «¿Que a dónde se ha ido Dios? -exclamó-, os lo voy a decir. Lo hemos matado: ¡vosotros y yo! Todos somos sus asesinos. Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo hemos podido bebernos el mar? ¿Quién nos prestó la esponja para borrar el horizonte? ¿Qué hicimos, cuando desencadenamos la tierra de su sol? ¿Hacia dónde caminará ahora? ¿Hacia dónde iremos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No nos caemos continuamente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, hacia los lados, hacia todas partes? ¿Acaso hay todavía un arriba y un abajo? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No nos roza el soplo del espacio vacío? ¿No hace más frío? ¿No viene siempre noche y más noche? ¿No tenemos que encender faroles a mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No nos llega todavía ningún olor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! !Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo podremos consolarnos, asesinos entre los asesinos? Lo más sagrado y poderoso que poseía hasta ahora el mundo se ha desangrado bajo nuestros cuchillos. ¿Quién nos lavará esa sangre? ¿Con qué agua podremos purificarnos? ¿Qué ritos expiatorios, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este acto demasiado grande para nosotros? ¿No tendremos que volvernos nosotros mismos dioses para parecer dignos de ellos? Nunca hubo un acto más grande y quien nazca después de nosotros formará parte, por mor de ese acto, de una historia más elevada que todas las historias que hubo nunca hasta ahora.» Aquí, el loco se calló y volvió a mirar a su auditorio: también ellos callaban y lo miraban perplejos. Finalmente, arrojó su farol al suelo, de tal modo que se rompió en pedazos y se apagó. «Vengo demasiado pronto -dijo entonces-, todavía no ha llegado mi tiempo. Este enorme suceso todavía está en camino y no ha llegado hasta los oídos de los hombres. El rayo y el trueno necesitan tiempo, la luz de los astros necesita tiempo, los actos necesitan tiempo, incluso después de realizados, a fin de ser vistos y oídos. Este acto está todavía más lejos de ellos que las más lejanas estrellas y, sin embargo, son ellos los que lo han cometido.» Todavía se cuenta que el loco entró aquel mismo día en varias iglesias y entonó en ellas su Requiem aeternam deo. Una vez conducido al exterior e interpelado contestó siempre esta única frase: « ¿Pues, qué son ahora ya estas iglesias, más que las tumbas y panteones de Dios?».

Friedrich Nietzsche

Pues aquí una aportación involuntaria de un grande para este humilde espacio. Da que pensar. Nietzsche nos pone frente a nuestra realidad y nos reprocha, con sutileza y violencia a la vez, que no la enfrentamos como es. Y aquí, en este texto en particular, nos presenta a Dios como el sueño que es. Dios ya no es El fundamento, y ya lo hemos asesinado al descartarlo de nuestra reflexión. Y quizá ni aún hoy nos hemos dado cuenta de ello, y no lo hemos asimilado. Dios no ha muerto, pero creemos que ya no nos hace falta. Puede que así sea, puede que no. Pero, ¿Donde buscar ahora las respuestas?

DERT

sábado, 26 de mayo de 2007

El ser que es

Y volviendo al tema de la moneda, a aquél que lanzo el volado, ya sea que se mueva o no, o que mueva otras cosas, o que lance monedas al aire, creo que hay que considerarlo muy bien. No vaya a ser que en una de esas se le ocurra volverla a lanzar y a ver que nos pasa. A lo mejor nunca la lanzó, solo rodó de algun punto y cuando se tuvo que detener, pues cayó de este lado. Y en todo caso, ¿Que tal si ni siquiera es una moneda?

DERT

lunes, 21 de mayo de 2007

Filosofía

La filosofía no es sólo la racionalidad o sólo la experiencia. Filosofía es mucho más que la denigrada concepción popular: "Pensar". Y sí, filosofar es pensar, pero no todo el que piensa es filósofo.
Nos vamos (muy a mi estilo filológico-etimológico) a las raíces de la palabra. Filos (fili) significa amor, y sofía: sabiduría. Así pues, filosofía es el amor a la sabiduría. Siendo así, filosofía no es una característica de solamente pensar o solamente ser un ser racional y buscar la verdad por intelección, sino también ser una persona, un ser humano como tú y como yo, que siente y se apasiona.
El verdadero amante de la filosofía, sabe pensar, pero también sentir. Y como siente, puede apasionarse, puede deleitarse frenéticamente con la sabiduría, y puede amar al saber... Eso es filosofía.
Lo demás... es pensar.

rocker/MATC

Pues aqui les pongo un pequeño texto de un gran amigo mío, que, sin ser filósofo de carrera o de estudios, es un gran filósofo de la vida de a diario. Creo que expresa cabalmente lo que es un filósofo, como se siente un filósofo. Una disculpa por el plagio, compañero, pero creo que vale la pena que lo ponga en este espacio.

viernes, 4 de mayo de 2007

Amanecer en escala de grises

Se despertó con incomodidad. Sentía como si las sábanas, pegadas a su cuerpo por el sudor, intentaran estrangularlo. Como pudo, se las qutó de encima y las arrojó lejos. quedando tirado boca arriba y en calzoncillos. Puso una mano sobre su pecho y lo sintió humedo y pegajoso. Su corazón latía violentamente. No recordaba que había soñado, pero sabía que no había sido agradable.
Se decidió a abrir los ojos. Ella seguía ahí, a su lado. No podía ser de otro modo. El sol entraba ya a través de la ventana, proyectando haces de luz hacia el interior del cuarto. Notó como uno de esos rayos daba exactamente sobre los ojos de ella. Penso que, normalmente, aquello le habría producido algún sentimiento, pero ahora no importaba ya. La cama seguía muy mojada, exepto por una pequeña parte que el sol se había encargado ya de secar. Se levantó con esfuerzo y fue a tomar un baño.
"Ya no nos amamos", había dicho ella. "No tiene caso vivir juntos. No tiene caso vivir si no hay amor". Él había cumplido sus deseos. Algo tenía que agradecerle.
Al salir del baño, se vistió como para fin de semana, a pesar de ser jueves. Regresó a la recamara y se puso a contemplarla, recargado en el umbral de la puerta. Se veía tan hermosa como siempre. Aquello había sido más fácil de lo que hubiera creido. Y ahora ya nada importaba. Una sonrisa de satisfacción irónica se dibujó en su rostro.
Se aprestó a salir. Tomó sus cosas y, antes de irse y sin saber por qué, la besó en la frente. Le cerró los ojos. Pensó que al menos ese gesto de respeto le merecía. Ni siquiera se molestó en retirar la pequeña navaja suiza. De cualquier forma lo atraparían. Qué importaba ya. Salió, dejando aquel cadaver sobre la cama empapada en sangre, con un rayo de sol iluminando sus pálidos y grises párpados.

DERT

jueves, 19 de abril de 2007

Poema Epistemológico

Ahogado en un mar que cabe en un vaso de agua,
inmerso en una eternidad que dura sólo unos años,
viviendo en un universo que es sólo materia degradable.
Y, sin embargo, buscando la verdad.

Viendo por una pequeña rendija el paisaje más inmenso,
tratando de mirar al Sol deslumbrado por un pequeño haz,
envuelto en una oscuridad que radica en la propia piel.
Y, sin embargo, queriendo entender el Cosmos.

Razón derrotada,
sensaciones agotadas,
y un triste nous inexistente.

DERT

lunes, 16 de abril de 2007

La creación del Hombre según el Hombre

Y dijo entonces Dios: "Hagamos pues al hombre, pongámosle solo en el mundo, con otros seres humanos tan solos como él, y olcultémonos de su vista, que no nos pueda encontrar. Démosle también razón, capacidad de dudar. Su razón será sin embargo limitada, y jamás comprenderá cabalmente su existencia en el mundo. Dejemosle que nos busque, pero que nunca nos encuentre."
Y sopló Dios su aliento sobre un pensamiento y lo hizo materia, carne. Creó entonces al ser humano, hombre y mujer lo creo, para que viviera solo en el mundo y se atara a el, y el mundo se enseñoreara del hombre, y el hombre fuera esclavo del mundo.
Dijo entonces Dios al hombre: "Te condeno ahora a la soledad, multiplícate y dispérsate por el mundo, para que sean mas hombres quienes se descubran solos. Yo os he dado la conciencia, usadla para buscar respuestas y no encontrarlas, usadla para aumentar su desesperación". Y vió Dios lo que había hecho, y vió Dios que era bueno. Partío entonces a la eternidad y abandonó para siempre al hombre, y se ocultó a su vista.

DERT

martes, 3 de abril de 2007

El ser y el no ser

Hoy me desperté con ganas de no ser, pero desgraciadamente eso va contra mi esencia. Qué le vamos a hacer. Seamos, pues, por fuerza. Así nos toco el volado. Habría que preguntarse quién lanzó la moneda...

miércoles, 28 de marzo de 2007

En torno a la música clásica

Para una persona de mi edad, es raro quien tiene un gusto tan profundo por la música clásica, y, lo que es aún más, que muestra cierto desden por la música de su propia época. Se me ha preguntado muchas veces la razón de estas preferencias músicales, así que intentaré responder esa pregunta por este medio. No soy ningún experto en música, y ni siquiera conozco tanta como quisiera. Hablo sólo desde la perspectiva de alguien que disfruta de tirarse en su cama con una sinfonía sonando a todo volumen, asi que esta no es ninguna opinión profesional.
¿Por que la música clasica? La primera razón es porque, gracias a mi familia, la escucho desde niño. Pero la que juzgo más importante, es por que simplemente me encanta. La cantidad de sentimientos que experimento al escucharla, es inequiparable a cualquier otra cosa, y estos sentimientos son de una gama más que ámplia: Tristeza, nostalgia, ternura, alegria, euforia, poder, felicidad, tranquilidad, paz, inquietud, tensión, incluso miedo. Sólo por citar algunos. Podrá sonar raro, pues normalmente no es lo que el común de las personas encuentran en la música clásica. El promedio de la gente encuentra, cuando mucho, relajación y tranquilidad. Esto me parece perfectamente válido, no niego que por la armonía que transmite puede servir para relajarse, pero creo que es generalizar demasiado y quedarse en la superficie asumir que sólo sirve para eso.
Se preguntarán como entonces encontrar en lo clásico todos los sentimientos antes mencionados, y muchos más, y la verdad es que no tengo una respuesta definida. Sólo diría que es cuestión de escuchar mucha música clásica, e irse dejando llevar, lo cual considero difícil, pues a muchos les resulta aburrida. Es aburrida en efecto, si no se llega a ser capturado por ella, y esto sólo lo logran unos pocos. No pretendo ser elitista, no es que solo unos cultos iniciados puedan entender esta música; es solo que no hay una cultura de la música clásica en este país que nos enseñe a disfrutarla en toda su profundidad, pero cualquiera puede entenderla, disfrutarla, vivirla. Creo yo, y lo recomiendo ampliamente, que vale la pena hacer un intento.
No pretendo, desde luego, que se deje de lado cualquier otro género músical y que nos volvamos todos unos eruditos conocedores de las cuarenta y una sinfonías de Mozart (yo sólo conozco cuatro). Sólo digo que el que quiera, haga un intento de escuchar un poco de ésta música, y que intente sacarle todo el jugo posible. Sonará exagerado, pero cada nota, cada compás, tienen algo que transmitirnos, un sentimiento que evocarnos.
Esta es mi respuesta y mi invitación, así pues, disculparán mi cerrazón músical, que quizás a pesar de todo sigue siendo exagerada, pero por más que quiera, nada puede llenar tanto mis oidos como una obra maestra de los grandes compositores clásicos.

"La música es una revelación más alta que cualquier sabiduría o filosofía" - Ludwig Van Beethoven.

Los dejo con esa frase, y con su permiso, me voy a escuchar algo de el buen Ludwig, o quizas de Mozart.
DERT

Iniciamos Filosofília

¡Hola! Bienvenido a Filosofília, un espacio destinado a expresar mis ideas y las de otros que se me haga bueno poner. Espero que este espacio resulte de su agrado, y para no asustarlos, aclaro que no será solo de Filosofía, a pesar del titulo. Se admitirá cualquier tema, aunque la filosofía y la literatura serán los tópicos más frecuentes.
Se admiten sus comentarios, aportaciones y críticas (mientras sean constructivas, de otro modo las enviaré mucho al diablo). Gracias por su visita, espero que lo disfruten.