(Fragmento)
La verdad, lo real, el universo, la vida - como queráis llamarlo - se quiebra en facetas innumerables, en vertientes sin cuento, cada una de las cuales da hacia un individuo. Si éste ha sabido ser fiel a su punto de vista, si ha resistido a la eterna seducción de cambiar su retina por otra imaginaria, lo que ve será un aspecto real del mundo. Y viceversa: cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no está otra; lo que de la realidad ve mi pupila no lo ve otra. Somos insustituibles, somos necesarios. Dentro de la humanidad cada raza, dentro de cada raza cada individuo es un órgano de percepción distinto de todos los demás y como un tentáculo que llega a trozos de universo para los otros inasequibles. La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales. Lo que para uno está en último plano, se halla para otro en primer término. El paisaje ordena sus tamaños y sus distancias de acuerdo con nuestra retina, y nuestro corazón reparte los acentos. La perspectiva visual y la intelectual se complican con la perspectiva de la valoración.
José Ortega y Gasset
Si la verdad es relativa o no, aún no lo se de cierto. Pero lo que es innegable es que, como dice un sabio dicho, "cada cabeza es un mundo". Quede para la reflexión.
DERT
jueves, 27 de noviembre de 2008
jueves, 13 de noviembre de 2008
El Huapango
Volvemos con algo de música clásica mexicana. Esta vez es el famosísimo "Huapango" del maestro José Pablo Moncayo, compositor tapatío. Así que aquí tenemos esta hermosa pieza de música que refleja como ninguna otra los ritmos de México. Interpretan la Simón Bolivar de Venezuela, al mando del fenómeno juvenil de la música clásica, Gustavo Dudamel. Fue un concierto llevado a cabo en Inglaterra, en los Proms de la BBC en el 2007. Da gusto que nuestra música traspase fronteras. Disfrutenlo.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Lux obscurus
Es la peor hora del día. Justo esa en la que está muriendo la tarde, cuando no es aún de noche pero ya terminó el atardecer. El cielo es como gris, las figuras pierden nitidez y se confunden los colores. Es justo esa hora, ni día, ni noche. En la noche, por lo menos se tiene certeza de la obscuridad, y se puede actuar en consecuencia. Pero a la hora en que muere el día y la noche no termina de nacer, a esa hora nada es cierto, nada se sabe. Sientes que vez pero nada se ve claro, se pierde todo contorno, toda forma. Es peor ver así que no ver nada, pues es peor la confusión que la ceguera. La ceguera es inocente, se deja guiar y es guiada, no se angustia a menos que esté sola, entonces no puede hacer nada, pero siempre que exista quien la guíe, quien le muestre el camino, por insipido y sinsentido que sea, puede caminar. En cambio, el que ve sin ver bien, él vive siempre en angustia. No se deja guiar, pues cree que ve por si mismo. El problema es que no sabe bien que es lo que ve, o si de verdad ve. Por ello, está siempre angustiado, y no sabe como actuar o hacia donde caminar. Y a esa hora del día todos somos así. A esa hora del día, la luz no es luz, es como una caricatura de la luz. El día es luz, y en la noche hay luces. Pero a esa hora del día, lo que hay es una grisacea luminosidad, que en realidad permite ver muy poco. Por eso es la peor hora del día.
martes, 21 de octubre de 2008
Genios y oberturas
Aquí les presento dos piezas musicales impresionantes, de dos gigantes de la música clásica y viejos conocidos de este espacio: Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig Van Beethoven. Se trata de un par de Oberturas, una por compositor: de Mozart, la obertura a Don Giovanni, y de Beethoven, la Egmont. En Mozart encontramos un inicio verdaderamente obscuro, para evolucionar después hacia la acostumbrada brillantez mozartiana. Por su parte, en la Egmont sucede algo similar (respetando las diferencias). Va desde un inicio casi dudoso pero imponente y poco a poco se desarrolla y se desdobla la gran pasión del maestro de Bonn. A la batuta en ambos casos se encuentra el Maestro Karajan, pero en Don Giovanni conduce a la Filarmónica de Viena y en Egmont a su Filarmónica de Berlín. Disfruten.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Acerca del vacío
Me invade una sensación que es ya familiar. Vacío, que le dicen. Sí, y que. Muy probablemente esté vacío. No es que sea pesimista, no es que disfrute de forma masoquista al regodearme en mi propia angustia existencial (formula por lo demás muy gastada para hacer poesía... muy probablemente por eso no soy poeta). No, no me gusta el sufrimiento, y a decir verdad, no es que sufra ya. Eso a lo que le llaman vacío, angustia, soledad existencial, sin sentido, etc.; no es para mi mas que un viejo compañero. Hace tiempo que dejé de pensar que mi felicidad dependía de ello (Es decir, de si el vacío esta presente o no, o de si hay alguna forma de llenarlo).
Ahora prefiero no complicarme la vida pensando en semejantes quimeras. De todos modos estoy aquí y eso es lo que tengo, me guste o no, le haye sentido o no. Dirán que mi vida es gris... es posible, pero el gris tiene muchos tonos y matices. En el fondo, todos viven igual que yo, aunque no lo sepan. Sólo estamos algunos que tenemos cara para asumirlo. Y no, no es presunción, por que no lo considero mejor, además a estas alturas no hay ya nada de lo que se pueda realmente presumir, o con lo que pueda uno sentirse satisfecho de si mismo (Y ni que hablar de "plenitud", "realización", y etcetera. Como dije antes, quimeras, formas de pretender que se ha llenado lo que por su naturaleza propia -nuestra naturaleza- no se puede llenar).
Y, qué le vamos a hacer. Podría pasarme el día hablando de lo mismo, pero no quisiera tampoco sumir a nadie en mi estado, que si bien no es deplorable, no es tampoco el más feliz. Posíblemente el más libre, pero, ¿qué es eso de ser libre?
Prefiero dedicarme a escudriñar este vacío, esta forma cada vez nueva de descubrir que no soy nada, y que soy al mismo tiempo todo. El vacío... viejo amigo.
Ahora prefiero no complicarme la vida pensando en semejantes quimeras. De todos modos estoy aquí y eso es lo que tengo, me guste o no, le haye sentido o no. Dirán que mi vida es gris... es posible, pero el gris tiene muchos tonos y matices. En el fondo, todos viven igual que yo, aunque no lo sepan. Sólo estamos algunos que tenemos cara para asumirlo. Y no, no es presunción, por que no lo considero mejor, además a estas alturas no hay ya nada de lo que se pueda realmente presumir, o con lo que pueda uno sentirse satisfecho de si mismo (Y ni que hablar de "plenitud", "realización", y etcetera. Como dije antes, quimeras, formas de pretender que se ha llenado lo que por su naturaleza propia -nuestra naturaleza- no se puede llenar).
Y, qué le vamos a hacer. Podría pasarme el día hablando de lo mismo, pero no quisiera tampoco sumir a nadie en mi estado, que si bien no es deplorable, no es tampoco el más feliz. Posíblemente el más libre, pero, ¿qué es eso de ser libre?
Prefiero dedicarme a escudriñar este vacío, esta forma cada vez nueva de descubrir que no soy nada, y que soy al mismo tiempo todo. El vacío... viejo amigo.
jueves, 28 de agosto de 2008
Ecos
Un cielo de piedra,
una enorme cumbre de acero,
la morada del pescador,
y los ecos de un pasado incierto.
Soy yo aquí,
estoy en cada calle...
es un gran espejo,
es el recuerdo de lo que soy... al menos en parte.
Aquí ha nacido el universo,
aquí fueron bautizados mis ojos,
aquí escucho las más viejas voces
sonando aún... non plus ultra, y mi yo más profundo...
¿Perfección? No.
Superioridad... nunca.
Sólo viejos ecos, que, sin embargo,
son familiares... como la voz de una madre.
DERT
Pues sí, henos aquí despues de una muy muy larga pausa, debida en parte a la falta de inspiración, y en parte a mis viajes por tierras europeas (en los cuales esta inspirado el presente trabajo). Pero aquí estamos de nuevo, listos para seguirles compartiendo mis caldos mentales, robándole la expresión a Rocker. Gracias de nuevo a quienes se toman el tiempo para darse una vuelta. ¡Saludos!
una enorme cumbre de acero,
la morada del pescador,
y los ecos de un pasado incierto.
Soy yo aquí,
estoy en cada calle...
es un gran espejo,
es el recuerdo de lo que soy... al menos en parte.
Aquí ha nacido el universo,
aquí fueron bautizados mis ojos,
aquí escucho las más viejas voces
sonando aún... non plus ultra, y mi yo más profundo...
¿Perfección? No.
Superioridad... nunca.
Sólo viejos ecos, que, sin embargo,
son familiares... como la voz de una madre.
DERT
Pues sí, henos aquí despues de una muy muy larga pausa, debida en parte a la falta de inspiración, y en parte a mis viajes por tierras europeas (en los cuales esta inspirado el presente trabajo). Pero aquí estamos de nuevo, listos para seguirles compartiendo mis caldos mentales, robándole la expresión a Rocker. Gracias de nuevo a quienes se toman el tiempo para darse una vuelta. ¡Saludos!
jueves, 10 de julio de 2008
Un pequeño espejo opaco
Miro una lugubre luz
que me mira desde lejos,
veo una sombra, un sol...
Me miro a mi mismo en el espejo.
¿Soy acaso yo?
¿Eres acaso tú?
Es la maldita humanidad,
es la misma eterna cruz.
De donde venimos,
o a donde es que vamos.
somos sólo polvo, un poco de polvo
en un espejo reflejado...
Mira, mira en tus adentros;
¿Que ves?
¿Que encuentras,
ser humano?
Una sombra...
un sol...
una gran nube gris,
y un pequeño espejo opaco.
DERT
que me mira desde lejos,
veo una sombra, un sol...
Me miro a mi mismo en el espejo.
¿Soy acaso yo?
¿Eres acaso tú?
Es la maldita humanidad,
es la misma eterna cruz.
De donde venimos,
o a donde es que vamos.
somos sólo polvo, un poco de polvo
en un espejo reflejado...
Mira, mira en tus adentros;
¿Que ves?
¿Que encuentras,
ser humano?
Una sombra...
un sol...
una gran nube gris,
y un pequeño espejo opaco.
DERT
lunes, 23 de junio de 2008
1964
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
Jorge Luis Borges
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
Jorge Luis Borges
domingo, 15 de junio de 2008
El reloj
Fragmento de "Preámbulo para las instrucciones para darle cuerda a un reloj"
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar
martes, 27 de mayo de 2008
Redención
Correr... escapar... de la angustia, del miedo. Mis pies no se detienen, corren como si estuvieran endemoniados, sin parar, sin cansarse, cada vez más rápido... no hay pausas, y la angustia de la que huyo sigue ahí, haciendome correr más y más sin que por ello me pueda separar de ella... es de mí mismo de quien estoy huyendo, por eso por más que corra no hay final, no hay descanso, solo miedo y desesperación, y un profundo sentimiento de que no puedo escapar de mí... pero corro, avanzo con esfuerzo... casi con gloria, pero eso no existe, sólo mi incesante avanzar, sin detenerse, sin respirar... de pronto, cuando la angustia es máxima, cuando el dolor es insoportable, cuando corro tan rápido que creo que voy a explotar, cuando mi corazón late desesperadamente, todo se hace silencio... me detengo... una pequeña esperanza nace... se extingue, vuelve a nacer... brota como una flor dentro de mí, y de pronto, estalla, estalla llenandome de alegría, de euforia, y de paz al mismo tiempo... como si todo ese esfuerzo hubiera valido la pena... me siento lleno de luz, lleno de fuerza... sigo corriendo, pero ahora con júbilo, feliz conmigo y con el mundo... salto, juego, sueño... soy feliz. Vale la pena haberme angustiado, vale la pena haber temido... de otro modo no sería yo, y no probaría este dulce sabor de la gloria... salto, juego, corro... y sueño.
DERT
Este pequeño escrito se me ocurrió a partir de una experiencia estética a través de una pieza musical muy famosa... espero puedan deducir cual (en especial usted inge).
DERT
Este pequeño escrito se me ocurrió a partir de una experiencia estética a través de una pieza musical muy famosa... espero puedan deducir cual (en especial usted inge).
domingo, 18 de mayo de 2008
Y de nuevo Wolfgang
Y sí, una vez más con ustedes el maestro de Salzburgo, esta vez en una muy británica interpretación. Les presento para su deleite, por el clarinetista inglés Andrew Marriner (con una excelente interpretación), acompañado por la sección de cámara de la London Symphony Orchestra, los primeros dos movimientos, Allegro y Adagio, del Concierto para clarinete y orquesta en La. El primero, alegre, brillante, muy recomendable. El segundo, símplemente sublime, profundamente sentimental... gócenlo.
viernes, 9 de mayo de 2008
Querer y sufrir
Fragmento de "Parerga y Paralipómena"
Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos, de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas.
Arthur Schopenhauer
He aquí una muestra del pesimismo schopenhaueriano. No diría que comparto su pensamiento, pero creo que todos nos hemos topado alguna vez con esa horrible sensación de que la vida es un querer sin sentido. Quede pues para la reflexión.
DERT
Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos, de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas.
Arthur Schopenhauer
He aquí una muestra del pesimismo schopenhaueriano. No diría que comparto su pensamiento, pero creo que todos nos hemos topado alguna vez con esa horrible sensación de que la vida es un querer sin sentido. Quede pues para la reflexión.
DERT
miércoles, 30 de abril de 2008
Mozart sinfónico
Pues siguiendo con grandes obras de grandes músicos, aquí les dejo dos pinceladas del llamado "Genio de Salzburgo", el maestro Wolfgang Amadeus Mozart, quien viene a deleitarnos con una probada de dos de sus sinfonías que a mí me parecen de las mejores. Les presento para su deleite el primer movimiento de la sinfonía No. 35 "Haffner", y el primer movimiento también de la sinfonía No. 41 "Júpiter". Aquí se deja ver claramente que la explosión sinfónica que supone Beethoven estaba precedida directamente por Mozart, aunque no es un mero precursor, por que los estilos son muy diferentes y cada uno tiene un indeleble toque personal. Los dejo entonces con la hipermusicalidad mozartiana en este par de buenas obras. Interpretan la Filarmónica de Viena y el maestro Karl Bhom a la batuta.
viernes, 25 de abril de 2008
Lo fatal
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos...!
Rubén Darío
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos...!
Rubén Darío
miércoles, 23 de abril de 2008
El infinito olvido
Y en aquella infernal cañería, vivirá una sarta de emociones, ilusiones, pasiones y sueños frustrados. Vivirán por siempre estos entes sin sentido ni dirección, igual que los poderosos seres humanos que de nada sirven después de morir...
Rocker/MATC
Rocker/MATC
miércoles, 16 de abril de 2008
Caminantes y filósofos
Fragmento de "Humano, demasiado humano"
Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay. Mirará, sin embargo, con ojos bien abiertos todo lo que pase realmente en el mundo; asimismo, no deberá atar a nada en particular el corazón con demasiada fuerza: es preciso que tenga también algo del vagabundo al que agrada cambiar de paisaje. Sin duda ese hombre pasará malas noches, en las que, cansado como estará, hallará cerrada la puerta de la ciudad que había de darle cobijo; tal vez incluso como en oriente, el desierto llegue hasta esa puerta, los animales de presa dejen oír sus aullidos tan pronto lejos como cerca, se levante un fuerte viento, y unos ladrones le roben sus acémilas. Quizá entonces la terrible noche será para él otro desierto cayendo en el desierto y su corazón se sentirá cansado de viajar. Y cuando se eleve el sol de la mañana, ardiente como un airado dios, y se abra la ciudad, puede que vea en los ojos de sus habitantes más desierto, más suciedad, mas bellaquería y más inseguridad aún que ante su puerta, por lo que el día será para él casi peor que la noche. Es posible que a veces sea así la suerte de este caminante. Pero pronto llegan, en compensación, las deliciosas mañanas de otras comarcas y de otras jornadas, en las que desde los primeros resplandores del alba, ve pasar entre la niebla de la montaña a los coros de las musas que le rozan al danzar; más tarde sereno, en el equilibrio del alma de la mañana antes del mediodía y mientras se pasee bajo los árboles, verá caer a sus pies desde sus copas y desde los verdes escondrijos de sus ramas una lluvia de cosas buenas y claras, como regalo de todos los espíritus libres que frecuentan el monte, el bosque y la soledad, y que son como él, con su forma de ser unas veces gozosa y otra meditabunda, caminantes y filósofos. Nacidos de los misterios de la mañana temprana, piensan qué es lo que puede dar al día, entre la décima y la duodécima campanadas del reloj, una faz tan pura, tan llena de luz y de claridad serena y transfiguradora: buscan la filosofía de la mañana.
Friedrich Nietzsche
He aquí una pequeña metáfora de la vida de un filósofo. Para su deleite y reflexión.
DERT
Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay. Mirará, sin embargo, con ojos bien abiertos todo lo que pase realmente en el mundo; asimismo, no deberá atar a nada en particular el corazón con demasiada fuerza: es preciso que tenga también algo del vagabundo al que agrada cambiar de paisaje. Sin duda ese hombre pasará malas noches, en las que, cansado como estará, hallará cerrada la puerta de la ciudad que había de darle cobijo; tal vez incluso como en oriente, el desierto llegue hasta esa puerta, los animales de presa dejen oír sus aullidos tan pronto lejos como cerca, se levante un fuerte viento, y unos ladrones le roben sus acémilas. Quizá entonces la terrible noche será para él otro desierto cayendo en el desierto y su corazón se sentirá cansado de viajar. Y cuando se eleve el sol de la mañana, ardiente como un airado dios, y se abra la ciudad, puede que vea en los ojos de sus habitantes más desierto, más suciedad, mas bellaquería y más inseguridad aún que ante su puerta, por lo que el día será para él casi peor que la noche. Es posible que a veces sea así la suerte de este caminante. Pero pronto llegan, en compensación, las deliciosas mañanas de otras comarcas y de otras jornadas, en las que desde los primeros resplandores del alba, ve pasar entre la niebla de la montaña a los coros de las musas que le rozan al danzar; más tarde sereno, en el equilibrio del alma de la mañana antes del mediodía y mientras se pasee bajo los árboles, verá caer a sus pies desde sus copas y desde los verdes escondrijos de sus ramas una lluvia de cosas buenas y claras, como regalo de todos los espíritus libres que frecuentan el monte, el bosque y la soledad, y que son como él, con su forma de ser unas veces gozosa y otra meditabunda, caminantes y filósofos. Nacidos de los misterios de la mañana temprana, piensan qué es lo que puede dar al día, entre la décima y la duodécima campanadas del reloj, una faz tan pura, tan llena de luz y de claridad serena y transfiguradora: buscan la filosofía de la mañana.
Friedrich Nietzsche
He aquí una pequeña metáfora de la vida de un filósofo. Para su deleite y reflexión.
DERT
jueves, 10 de abril de 2008
Monocromo
Me desperté con la extraña sensación de que no estoy ni vivo ni muerto. Es como una especie de limbo extraño y lleno de sopor... Se respira un aire enrarecido. Siento que algo me faltara, pero reviso a mi alrededor y veo que todo está como debe estar. No he olvidado nada. Quizás tan sólo a mi mismo, ¿Pero eso que importa? No importo yo, lo que yo pueda hacer, importan las cosas con las que vivo. Esas son las que no debo olvidar.
Al caminar, todo a mi alrededor pasa tan gris e indiferente como el concreto de la banqueta bajo mis pies... Parece que no soy el único semi-muerto aquí. Un edificio, un perro callejero, una anciana que pide limosna, un hombre que camina aprisa... a todo le falta vida, y al mismo tiempo, se encuentra lleno de energía. Pero una energía monótona, mecánica, sin explosividad. Me siento como en un gran reloj de oxidados engranes, donde yo soy un engrane más moviendose al compás de un eterno ritmo inalterable.
Una serie de imagenes de colores vivos me ofrecen felicidad de infinidad de maneras estúpidas. En el fondo son tan grises como lo demás. La felicidad debe ser algo más. O eso creía. Quizás a pesar de todo tengan razón.
Sigo sintiendome algo muerto. Pero debería olvidarme de eso. Lo que importa realmente no es como me sienta, sino que haga lo que tengo que hacer, aunque no sepa por que lo tengo que hacer. De cualquier forma, ¿Que otra cosa me queda?
De la vida viva sólo me quedan recuerdos, recuerdos de un yo en algún lugar lejano, en algún tiempo ido. Hoy sólo me queda esta vida muerta, y la verdad es que no puedo quejarme. En cierto modo, nunca busqué nada más. Finalmente, sé que todo seguira siendo gris y eso por lo menos me da certeza de las cosas. Sí, ciertamente no podría quejarme. Podría ansiar color en las cosas, pero el color no suele durar. Mejor así.
Algún día dejaré de estar medio vivo y estaré completamente muerto. Hasta ese momento, me sentaré a observar esta escala de grises y a respirar esta atmosfera enrarecida. Viviré tratando de recordar el momento en el que me olvidé de mi mismo, pero es poco probable que lo encuentre. Sólo me queda esperar. Esperar y ya.
DERT
Al caminar, todo a mi alrededor pasa tan gris e indiferente como el concreto de la banqueta bajo mis pies... Parece que no soy el único semi-muerto aquí. Un edificio, un perro callejero, una anciana que pide limosna, un hombre que camina aprisa... a todo le falta vida, y al mismo tiempo, se encuentra lleno de energía. Pero una energía monótona, mecánica, sin explosividad. Me siento como en un gran reloj de oxidados engranes, donde yo soy un engrane más moviendose al compás de un eterno ritmo inalterable.
Una serie de imagenes de colores vivos me ofrecen felicidad de infinidad de maneras estúpidas. En el fondo son tan grises como lo demás. La felicidad debe ser algo más. O eso creía. Quizás a pesar de todo tengan razón.
Sigo sintiendome algo muerto. Pero debería olvidarme de eso. Lo que importa realmente no es como me sienta, sino que haga lo que tengo que hacer, aunque no sepa por que lo tengo que hacer. De cualquier forma, ¿Que otra cosa me queda?
De la vida viva sólo me quedan recuerdos, recuerdos de un yo en algún lugar lejano, en algún tiempo ido. Hoy sólo me queda esta vida muerta, y la verdad es que no puedo quejarme. En cierto modo, nunca busqué nada más. Finalmente, sé que todo seguira siendo gris y eso por lo menos me da certeza de las cosas. Sí, ciertamente no podría quejarme. Podría ansiar color en las cosas, pero el color no suele durar. Mejor así.
Algún día dejaré de estar medio vivo y estaré completamente muerto. Hasta ese momento, me sentaré a observar esta escala de grises y a respirar esta atmosfera enrarecida. Viviré tratando de recordar el momento en el que me olvidé de mi mismo, pero es poco probable que lo encuentre. Sólo me queda esperar. Esperar y ya.
DERT
sábado, 5 de abril de 2008
La Fantasía
Una más de Beethoven, para continuar con su fabulosa música. Esta peculiar y única obra se las presento con la BPO, pero en esta ocasión se encuentra a la batuta (y también al piano, sí) el maestro Daniel Barenboim, director de orquesta y pianista argentino, de fama y calidad mundiales, otro digno hijo de America latina. Les presento la espectacular Fantasía para piano, coro y orquesta en Do menor, de el inmortal Ludwig van Beethoven.
lunes, 31 de marzo de 2008
Absconditum
Escóndeme... en la obscuridad,
tras la cortina de los sueños,
en el abismo de la ilusión...
Escóndeme... en el adormecimiento,
dentro de mi propia necedad,
en las seductoras caricias
de la más bella mentira...
Líbrame... del vertigo de la libertad,
de las garras de la inquietud,
del fuego de la luz de mi razón...
Escóndeme... No quiero ver,
quiero vivir.
No quiero ser,
quiero soñar...
Y líbrame de mi conciencia, Amen.
DERT
tras la cortina de los sueños,
en el abismo de la ilusión...
Escóndeme... en el adormecimiento,
dentro de mi propia necedad,
en las seductoras caricias
de la más bella mentira...
Líbrame... del vertigo de la libertad,
de las garras de la inquietud,
del fuego de la luz de mi razón...
Escóndeme... No quiero ver,
quiero vivir.
No quiero ser,
quiero soñar...
Y líbrame de mi conciencia, Amen.
DERT
miércoles, 19 de marzo de 2008
Rima LII
Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!
Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!
Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!
Gustavo Adolfo Bécquer
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!
Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!
Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!
Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!
Gustavo Adolfo Bécquer
miércoles, 12 de marzo de 2008
La séptima
Vuelve el señor Beethoven, con una que, en mi opinión personal, es de sus mejores sinfonías. De mis favoritas, les dejo aquí la Sinfonía no. 7 en La mayor. Sobra decir que la interpretan el maestro Karajan y la BPO.
martes, 4 de marzo de 2008
Poema V
Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
Pablo Neruda
He aquí uno de esos poemas que no se pueden comentar. Simplemente hermoso y sublime.
DERT
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.
Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.
Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.
Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.
El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.
Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.
Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.
Pablo Neruda
He aquí uno de esos poemas que no se pueden comentar. Simplemente hermoso y sublime.
DERT
lunes, 25 de febrero de 2008
Hacia el final del camino
Poco a poco, voy adquiriendo conciencia de lo que viene. Pensé que sería más difícil aceptarlo, pero me siento tranquilo. El largo camino que hasta aquí he recorrido, de pronto parece no significar nada, pero al mismo tiempo, parece ser todo al darme cuenta de que es lo único que me queda: El recuerdo de días ya idos.
Y al encontrarse aquí, a un paso del abismo, a unos metros de la desembocadura de un río que simplemente irá a perderse en el mar, confundiendo sus aguas con las de tantos otros ríos, me pregunto una vez más, como tantas veces lo hice, por el sentido de todo lo que ha sido. Y poco a poco, esbozo la respuesta más convincente a la pregunta que con más insistencia me ha perseguido: el sentido, ese tesoro que todo mundo busca, esa razón que explique por qué nos encontramos aquí frente al abismo, frente al mar, caminando lentamente al cadalzo; ese sentido oculto, esa esperanza, ese sueño anhelante de todo ser humano, ese sentido, lo he construido yo. Sí, aquí está ahora que miro hacia atrás y veo mis huellas confusas... Ahí está, en cada huella, en cada paso, en cada movimiento, en cada pensamiento. ¿Que ha sido este largo camino sino un dirigir mi sentido? ¿Que ha sido sino ir construyendo mi propia razón de existir? Y veo que lo que buscaba sin cesar era lo que me impulsaba a buscar... yo mismo lo fuí creando.
Pero ahora estoy ya aquí, al final de mi viaje, consciente de que pronto me habré ido. Y busco dentro de mi alma todo aquello que fuí cosechando, lo que fuí encontrando, lo que fuí creando. Pero sólo hay recuerdos, recuerdos de cosas que ya no son, y que ya jamás serán. Pero están ahí, y son lo que ahora soy yo, son ese sentido que tanto me esforcé por encontrar...
¿Quién soy? Creo que ni aún ahora puedo decirlo... todas las huellas que hay detrás son la marca de un recorrido que pretendía contestar esa pregunta, y son por tanto lo más aproximado a una respuesta. Sólo un momento, un instante lo sabré: En el momento justo en que me encuentre cayendo al abismo, en el momento justo en que las aguas del río alcancen el mar, en ese instante en que me pierda para siempre. En ese momento, y sólo en ese, podré saber lo que soy y lo que fuí, y lo que no seré ya nunca. Un momento de máxima conciencia de mi ser y todo habrá acabado. Y eso que llamo "Mi ser" dejará de existir, y quizá jamás existió. Existió el camino, existió cada paso, existieron las huellas borrosas. Pero eso que es mi ser, existirá solo en ese instante, en esa linea que me separa del olvido eterno, y después se perderá para siempre.
Y de mí sólo quedará por un tiempo el vago recuerdo en la memoria de los hombres, deforme y tergiversado por miles de perspectivas individuales... y después me olvidaran... y aquello que fuí, aquello que construí, solo lo tendré un instante, antes de hundirme en la niebla infinita...
DERT
Y al encontrarse aquí, a un paso del abismo, a unos metros de la desembocadura de un río que simplemente irá a perderse en el mar, confundiendo sus aguas con las de tantos otros ríos, me pregunto una vez más, como tantas veces lo hice, por el sentido de todo lo que ha sido. Y poco a poco, esbozo la respuesta más convincente a la pregunta que con más insistencia me ha perseguido: el sentido, ese tesoro que todo mundo busca, esa razón que explique por qué nos encontramos aquí frente al abismo, frente al mar, caminando lentamente al cadalzo; ese sentido oculto, esa esperanza, ese sueño anhelante de todo ser humano, ese sentido, lo he construido yo. Sí, aquí está ahora que miro hacia atrás y veo mis huellas confusas... Ahí está, en cada huella, en cada paso, en cada movimiento, en cada pensamiento. ¿Que ha sido este largo camino sino un dirigir mi sentido? ¿Que ha sido sino ir construyendo mi propia razón de existir? Y veo que lo que buscaba sin cesar era lo que me impulsaba a buscar... yo mismo lo fuí creando.
Pero ahora estoy ya aquí, al final de mi viaje, consciente de que pronto me habré ido. Y busco dentro de mi alma todo aquello que fuí cosechando, lo que fuí encontrando, lo que fuí creando. Pero sólo hay recuerdos, recuerdos de cosas que ya no son, y que ya jamás serán. Pero están ahí, y son lo que ahora soy yo, son ese sentido que tanto me esforcé por encontrar...
¿Quién soy? Creo que ni aún ahora puedo decirlo... todas las huellas que hay detrás son la marca de un recorrido que pretendía contestar esa pregunta, y son por tanto lo más aproximado a una respuesta. Sólo un momento, un instante lo sabré: En el momento justo en que me encuentre cayendo al abismo, en el momento justo en que las aguas del río alcancen el mar, en ese instante en que me pierda para siempre. En ese momento, y sólo en ese, podré saber lo que soy y lo que fuí, y lo que no seré ya nunca. Un momento de máxima conciencia de mi ser y todo habrá acabado. Y eso que llamo "Mi ser" dejará de existir, y quizá jamás existió. Existió el camino, existió cada paso, existieron las huellas borrosas. Pero eso que es mi ser, existirá solo en ese instante, en esa linea que me separa del olvido eterno, y después se perderá para siempre.
Y de mí sólo quedará por un tiempo el vago recuerdo en la memoria de los hombres, deforme y tergiversado por miles de perspectivas individuales... y después me olvidaran... y aquello que fuí, aquello que construí, solo lo tendré un instante, antes de hundirme en la niebla infinita...
DERT
lunes, 18 de febrero de 2008
El Diablo
(Fragmento de "El nombre de la rosa")
El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda. El diablo es sombrío porque sabe adonde va, y siempre va hacia el sitio del que procede. Eres el diablo, y como el diablo vives en las tinieblas. Si querías convencerme lo has logrado.
Umberto Eco
El diablo no es el príncipe de la materia, el diablo es la arrogancia del espíritu, la fe sin sonrisa, la verdad jamás tocada por la duda. El diablo es sombrío porque sabe adonde va, y siempre va hacia el sitio del que procede. Eres el diablo, y como el diablo vives en las tinieblas. Si querías convencerme lo has logrado.
Umberto Eco
domingo, 10 de febrero de 2008
Las cuatro estaciones
Pues he aquí las mundialmente conocidas "Cuatro estaciones" del señor Antonio Vivaldi. No comento nada, el maestro Vivaldi habla por sí solo. La interpretación a cargo de (para variar) Herbert von Karajan y su Filarmónica de Berlín. Al violín, y con una interpretación a mi gusto muy buena, Anne-Sophie Mutter. Deléitense
viernes, 1 de febrero de 2008
Nostalgia vital
(Fragmento de "La misión del escritor", de Albert Camus)
"Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad de existir, a la vida libre en que he crecido. Pero aunque esta nostalgia explique muchos de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me sigue ayudando a mantenerme, ciegamente, junto a todos estos hombres silenciosos que no soportan la vida que se les hace en el mundo más que por el recuerdo o el refugio en el remanso de breves y libres felicidades."
Albert Camus
"Jamás he podido renunciar a la luz, a la felicidad de existir, a la vida libre en que he crecido. Pero aunque esta nostalgia explique muchos de mis errores y de mis faltas, me ha ayudado sin duda a comprender mejor mi oficio, me sigue ayudando a mantenerme, ciegamente, junto a todos estos hombres silenciosos que no soportan la vida que se les hace en el mundo más que por el recuerdo o el refugio en el remanso de breves y libres felicidades."
Albert Camus
miércoles, 16 de enero de 2008
Sombra perdida
Te miro como entre la niebla,
en contornos perdidos y confusos.
Te miro intentando observarte,
pero la noche me cubre los ojos.
¿Por qué busco tu sueño difuso?
¿Por qué no puedo sólo dejarte?
Te imagino cuando duermo,
me parece encontrarte al despertar,
pero al frotarme los ojos...
tu tenue reflejo parece caludicar.
El más grande de mis sueños has sido...
La más atrevida fantasía...
Pero al mirar en lo más hondo,
veo tu imagen perderse con la mía.
DERT
en contornos perdidos y confusos.
Te miro intentando observarte,
pero la noche me cubre los ojos.
¿Por qué busco tu sueño difuso?
¿Por qué no puedo sólo dejarte?
Te imagino cuando duermo,
me parece encontrarte al despertar,
pero al frotarme los ojos...
tu tenue reflejo parece caludicar.
El más grande de mis sueños has sido...
La más atrevida fantasía...
Pero al mirar en lo más hondo,
veo tu imagen perderse con la mía.
DERT
lunes, 7 de enero de 2008
A un poeta menor de la antología
¿Dónde está la memoria de los días
que fueron tuyos en la tierra, y tejieron
dicha y dolor y fueron para ti el universo?
El río numerable de los años
los ha perdido; eres una palabra en un índice.
Dieron a otros gloria interminable los dioses,
inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores;
de ti sólo sabemos, oscuro amigo,
que oíste al ruiseñor, una tarde.
Entre los asfódelos de la sombra, tu vana sombra
pensará que los dioses han sido avaros.
Pero los días son una red de triviales miserias,
¿y habrá suerte mejor que la ceniza
de que está hecho el olvido?
Sobre otros arrojaron los dioses
la inexorable luz de la gloria, que mira las entrañas y enumera las grietas,
de la gloria, que acaba por ajar la rosa que venera;
contigo fueron más piadosos, hermano.
En el éxtasis de un atardecer que no será una noche,
oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.
Jorge Luis Borges
Y pues para arrancar bien el año, que mejor que un gran poema del señor Borges. Da que pensar... Disfrútenlo.
DERT
que fueron tuyos en la tierra, y tejieron
dicha y dolor y fueron para ti el universo?
El río numerable de los años
los ha perdido; eres una palabra en un índice.
Dieron a otros gloria interminable los dioses,
inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores;
de ti sólo sabemos, oscuro amigo,
que oíste al ruiseñor, una tarde.
Entre los asfódelos de la sombra, tu vana sombra
pensará que los dioses han sido avaros.
Pero los días son una red de triviales miserias,
¿y habrá suerte mejor que la ceniza
de que está hecho el olvido?
Sobre otros arrojaron los dioses
la inexorable luz de la gloria, que mira las entrañas y enumera las grietas,
de la gloria, que acaba por ajar la rosa que venera;
contigo fueron más piadosos, hermano.
En el éxtasis de un atardecer que no será una noche,
oyes la voz del ruiseñor de Teócrito.
Jorge Luis Borges
Y pues para arrancar bien el año, que mejor que un gran poema del señor Borges. Da que pensar... Disfrútenlo.
DERT
MMVIII
Pues despues de una pausa algo prolongada debido a las fiestas decembrinas, aquí estamos de nuevo en este su espacio, ya en el reluciente 2008. Gracias a los que siguen metiendose por aca a ver las tonterías y no tan tonterías que pongo por aquí, y esperemos seguir abarcando espacio en internet otro rato. Seguimos abiertos a sus atentos comentarios y críticas, y espero no dejen de darse sus vueltas por aquí.
Gracias de nuevo por su atención, y muy feliz año nuevo
DERT
Gracias de nuevo por su atención, y muy feliz año nuevo
DERT
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