lunes, 25 de junio de 2007

Poeta

(Fragmento de "Qué es la literatura", de Sartre)

"El poeta en cada palabra, por el solo efecto de la actitud poética, realiza las metáforas en las que soñaba Picasso cuando deseaba hacer una caja de fósforos que fuera toda ella un murciélago sin dejar de ser una caja de fósforos. Florencia es ciudad, flor y mujer y es también ciudad-flor, ciudad-mujer y muchacha-flor. Y el extraño objeto que se muestra así posee la liquidez del río y el dulce ardor leonado del oro, y, para terminar, se abandona con decencia, y prolonga indefinidamente, por medio del debilitamiento continuo la e muda, su sereno regocijo saturado de reservas. A esto ha de añadirse el esfuerzo insidioso de la biografía. Para mí, Florencia es también cierta mujer, una actriz norteamericana que actuaba en las películas mudas de mi infancia y de la que he olvidado todo, salvo que era larga como un guante de baile, que siempre estaba un poco cansada y era casta, que siempre representaba papeles de esposa incomprendida y que se llamaba Florencia y yo la amaba. Porque la palabra, que arranca al prosista de sí mismo y lo lanza al mundo, devuelve al poeta, como un espejo, su propia imagen."

Jean-Paul Sartre

Sin comentarios. Juzguen ustedes, los buenos literatos (si quieren juzgar, claro). Ahí queda.

DERT

jueves, 14 de junio de 2007

El ser que igual y no es

Corrijo, no va contra mi esencia. Es más bien un accidente, o un mal chiste si se quiere, eso de los volados. Como sea, henos aquí. A lo mejor no hay moneda, ni accidentes, ni malos comicos. Igual la suerte esta echada.

miércoles, 13 de junio de 2007

Encuentro casual con Zubiri

Si me encontrara a Zubiri en una situación casual, como por ejemplo, en la parada del camión, probablemente le haría innumerables preguntas, probablemente le pediría que me explicara todas las palabras que su real y pontificia gana le animo a inventarse, y probablemente me ensañaría con el en alguna discusión filosófica (Guardando desde luego el debido respeto de un estudiantillo como yo a un filósofo de su talla). Si le caigo bien, me invitaría un café, nos haríamos buenos amigos, luego sería mi mentor, me convertiría en su hijo intelectual, él se convertiría en la infuencia más fuerte de mi propio pensamiento, sería mi asesor de tesis doctoral (que probablemente versaría sobre la suidad, o alguna otra categoría igual de zubiriana), y finalmente me convertiría en un zubiriano hecho y derecho. O probablemente ni siquiera lo reconocería, de todas formas pocas veces he visto su foto. Lo bueno es que ya se murió.

DERT

martes, 5 de junio de 2007

La golondrina y la joven

(Fragmento del "Diario intimo" de S. Kierkegaard)

"Imaginemos a un pajarillo: por ejemplo, una golondrina enamorada de una jovencita. La golondrina podría, por lo tanto, conocer a la muchacha (por ser diferente a todas las demás), pero la joven no podría distinguir a la golondrina entre cien mil. Imaginad su tormento cuando, a su retorno en primavera, ella dijera: Soy yo, y la joven le respondiera: No puedo reconocerte. En efecto, la golondrina carece de individualidad. De ahí se deduce que la individualidad es el presupuesto básico para amar, la diferencia de la distinción. De ahí se deduce también que la mayoría no puede amar de veras, porque la diferencia de sus propias individualidades es demasiado insignificante. Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la individualidad, mayores son los caracteres distintivos y mayores los rasgos reconocibles. En este profundo sentido se comprende el significado del hebreo: conocer a su mujer, refiriéndose a la unión matrimonial; pero cobra un sentido más profundo en lo que se refiere al alma, al carácter distintivo de la individualidad. "

Sören Kierkegaard

Pues aquí estamos con otra amable e involuntaria cooperación de un filósofo de talla para nuestro espacio (y es que ante mi falta de inspiración, resulta muy práctico y a la vez muy edificante traer a los grandes para que nos compartan su sabiduría). "Cuanto mayor es la diferencia, mayor es la individualidad": He aqui lo que más rescatable me parece de este texto. No por esto se debe de entender, en mi opinión, que lo que cada quien es se define únicamente por aquello en lo que difiere de los demás, pues no es que Kierkegaard nos invite a ser diferentes, sino más bien a descubrir en cada persona lo que la hace única, lo que la hace individual y distinta. Así tendremos, creo yo, una mayor capacidad de valorar a las personas y aprender de ellas, pues siempre encontraremos riqueza en cualquier ser humano. Podremos, pues, amarnos más.

DERT